Para pymes

AI Act para PYMES: qué debe hacer tu empresa

Tu empresa probablemente ya utiliza inteligencia artificial aunque nadie la haya catalogado: ChatGPT, Copilot, Gemini o la IA integrada en tu software. Esta guía explica, en lenguaje llano, qué te pide el Reglamento Europeo de IA y cómo ordenarlo sin montar un proyecto gigantesco.

8 pasos

Recorrido práctico

Art. 4

Formación exigible

299 €/año

Plan Essential

Utilizar ChatGPT ya es utilizar IA en tu empresa

No hace falta desarrollar un modelo propio ni tener un departamento de datos para que el AI Act sea relevante para tu empresa. Si tus empleados redactan textos con ChatGPT, si Microsoft Copilot está activado en vuestro Microsoft 365, si el equipo de marketing genera contenidos con Gemini, si la atención al cliente se apoya en un asistente automático o si vuestro programa de gestión incorpora funciones de IA, vuestra empresa ya está utilizando inteligencia artificial.

Eso no significa que cada uso genere todas las obligaciones del Reglamento —depende del sistema y de para qué se utiliza—, pero sí significa algo más básico: ese uso debe identificarse y gestionarse. Y en la mayoría de las pymes nadie lo ha hecho todavía: la dirección no tiene un inventario completo de qué IA se usa, quién la usa y con qué información.

El punto de partida

El problema de una PYME casi nunca es técnico. Es de orden: la IA entró por la puerta de las herramientas cotidianas y nadie ha organizado su uso. Ordenarlo es exactamente lo que pide el Reglamento.

Qué tiene que hacer una PYME, paso a paso

Olvida los cientos de páginas del Reglamento. En la práctica, organizar el uso de IA en una pequeña empresa consiste en responder ocho preguntas en orden. Cada paso se corresponde con uno de los hitos guiados de GobernanzIA, que genera la documentación correspondiente a medida que respondes:

  1. 1

    Saber qué IA utilizas

    Inventariar las herramientas: asistentes, software con IA integrada y automatizaciones. (Hitos 1-3)

  2. 2

    Saber para qué se utiliza

    Registrar los casos de uso concretos: redacción, análisis, atención al cliente, administración. (Hito 4)

  3. 3

    Identificar quién la utiliza

    Qué personas y qué áreas trabajan con cada herramienta. (Hitos 3-4)

  4. 4

    Evaluar los riesgos

    Qué puede salir mal en cada uso y qué medidas aplicar para reducirlo. (Hitos 5-6)

  5. 5

    Formar a la plantilla

    Cumplir el artículo 4: alfabetización en IA adaptada a cada persona, con registro. (Hito 7)

  6. 6

    Establecer reglas

    Una política de uso de IA aprobada por dirección y comunicada al equipo. (Hitos 1-2 y 6)

  7. 7

    Guardar evidencias

    Documentar las medidas adoptadas: ante una inspección cuenta lo demostrable. (Hito 8)

  8. 8

    Revisar periódicamente

    Mantener el sistema al día: auditoría interna y revisión por la dirección. (Hito 9)

¿Por qué ahora?

La regulación no acaba de aparecer. El AI Act se aprobó en 2024 y lleva aplicándose por fases desde entonces: en 2025 empezaron obligaciones como la alfabetización en IA del artículo 4, y en agosto de 2026 llegó la fecha general de aplicación. Lo que ha ocurrido es que el calendario progresivo ha alcanzado su fase general: cumplir ya es exigible hoy.

Si quieres el detalle jurídico —niveles de riesgo, roles, texto de los artículos—, está en la guía del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial. Si prefieres empezar por la práctica, sigue leyendo.

El artículo 4 en una PYME: formar sin burocracia

El artículo 4 del Reglamento exige adoptar medidas para garantizar un nivel suficiente de alfabetización en IA de las personas que utilizan estos sistemas en nombre de la empresa. En una PYME esto no debe convertirse en un proyecto burocrático gigantesco: las medidas deben ser adecuadas a las personas, a sus conocimientos, a las herramientas que realmente usan y al contexto de utilización.

Lo que sí necesitas es poder demostrarlo: quién se ha formado, cuándo y con qué resultado. La formación en IA conforme al artículo 4 de GobernanzIA se imparte dentro de la propia plataforma, con evaluación, diploma verificable y un registro que queda integrado en el expediente de cumplimiento de la empresa.

Sanciones: existe un régimen real

Conviene decirlo sin dramatizar, pero también sin esconderlo: el AI Act establece un régimen de supervisión con medidas de garantía del cumplimiento, advertencias, medidas no pecuniarias y multas administrativas, ejecutado por autoridades nacionales de vigilancia. Para determinadas infracciones, el Reglamento contempla sanciones máximas muy elevadas, calculadas incluso sobre el volumen de negocio mundial.

Cumplir, por tanto, no es solo una cuestión de buenas prácticas. Y la posición de una empresa cambia por completo cuando, ante una actuación inspectora, puede presentar un expediente ordenado —inventario, política, evaluación de riesgos, formación registrada— en lugar de improvisar una respuesta. El detalle de importes y supuestos está en la sección de sanciones de la guía del Reglamento Europeo de IA.

No necesitas un departamento de compliance

Esta página no asume que tu empresa tenga un responsable de IA, un equipo jurídico interno o una oficina de riesgos, porque la mayoría de las pymes no los tienen. GobernanzIA está diseñada precisamente para eso: transformar una materia compleja en un proceso guiado que cualquier responsable de la empresa puede completar.

En lugar de interpretar cientos de páginas de normativa, respondes preguntas de negocio en diez hitos ordenados —contexto, política, inventario, casos de uso, riesgos, controles, formación, evidencias, auditoría— y la plataforma genera la documentación y los registros correspondientes. Una cautela honesta: en situaciones complejas puede seguir siendo recomendable un asesoramiento jurídico específico; lo que GobernanzIA elimina es el trabajo de organización, documentación y demostración, que es la parte que hoy bloquea a la mayoría de las pymes.

Proceso guiado

Preguntas concretas en diez hitos, sin lenguaje jurídico innecesario.

Documentación automática

Política, procedimientos, actas e informes generados a partir de tus respuestas.

Evidencias siempre listas

Registros fechados y trazables para una inspección, un cliente o un auditor.

Cuánto cuesta empezar

Cumplir no debería costar más que la propia IA que utilizas. Estos son los planes pensados para empresas:

PlanPrecioPara qué perfil
Essential299 €/añoLa PYME que necesita su documentación de cumplimiento generada y sus evidencias organizadas
Pro499 €/añoLa empresa que además quiere evaluación de riesgos completa, formación del art. 4 y certificado de cumplimiento normativo
Certified999 €/año (oferta de lanzamiento)La organización que quiere llegar hasta la certificación ISO/IEC 42001 auditada por BSCert Europe

Además, el plan Free permite probar la plataforma con tu información real durante 7 días. Comparativa completa, condiciones y preguntas frecuentes en todos los planes y precios.

De cumplir a certificarse

Una PYME puede empezar por lo esencial —ordenar su uso de IA y cumplir el Reglamento— y evolucionar después hacia un sistema de gestión basado en ISO/IEC 42001, la norma internacional de gestión de IA. No es un segundo proyecto: los mismos hitos que organizan el cumplimiento construyen ese sistema paso a paso, y cuando la empresa decide dar el salto, el proceso de certificación con BSCert Europe parte del expediente ya generado.

Certificar no es obligatorio, pero para una PYME que vende a clientes exigentes puede convertir el cumplimiento en una ventaja comercial demostrable.

Cómo empezar hoy

El primer paso es el más sencillo: responder las preguntas guiadas del diagnóstico y obtener tu inventario y tu política de IA ya documentados. Desde ahí, la plataforma te acompaña hito a hito hasta donde tu empresa decida llegar.

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Diez hitos guiados, documentación generada automáticamente y trazabilidad lista para auditoría.

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