No se certifica una herramienta ni un modelo de IA: se certifica el sistema de gestión de la organización sobre el alcance que ella misma define. Por eso el primer paso es siempre delimitar el alcance —qué actividades, sedes y usos de IA quedan dentro— y documentarlo.
Los requisitos de la norma se explican en detalle en nuestra página sobre ISO/IEC 42001.
